El ensayo de Carlo Cipolla, “Las leyes fundamentales de la estupidez humana”, explica cómo las personas estúpidas son más peligrosas que las malvadas. Define a un estúpido como el individuo que con sus acciones se perjudica a sí mismo perjudicando a los demás.
Roberto Duque, analista político, académico y especialista de la Constitución, examina las cuatro zonas (cuadrantes) del comportamiento de las personas, según Cipolla, los peligros de la estupidez en la sociedad humana y cómo la inteligencia no es el coeficiente intelectual (IQ), sino una actitud que podemos poner en práctica.
Economía: Los estúpidos hacen que toda la sociedad se empobrezca.
Política: las elecciones ofrecen una divina oportunidad a los estúpidos para arruinar a un colectivo completo.





