Conductores de entrega de Amazon y baristas de Starbucks iniciaron huelgas en diferentes ciudades de Estados Unidos como parte de una estrategia para presionar a ambas empresas.
Los trabajadores buscan ser reconocidos como empleados sindicalizados y demandan la negociación de un contrato laboral inicial. Las protestas comenzaron el jueves y el viernes, en el contexto de un año marcado por enfrentamientos entre corporaciones y movimientos laborales.
Aunque sindicatos consolidados lograron acuerdos significativos en sectores como manufactura, logística portuaria, videojuegos y hostelería, los empleados de Amazon y Starbucks enfrentan retos para conseguir sus primeros contratos.
En el caso de Amazon, la empresa se ha negado a reconocer los esfuerzos de sindicalización de trabajadores y conductores de entrega, a pesar de que el sindicato de Teamsters afirma representarlos.
Por su parte, Starbucks ha mostrado resistencia a las iniciativas sindicales, aunque se comprometió a negociar un contrato antes de finalizar el año.
Contexto de las huelgas y demandas laborales
La elección de la temporada navideña para las huelgas responde a su impacto en la economía y su potencial para atraer apoyo de consumidores y trabajadores.
La pandemia de COVID-19 intensificó las preocupaciones sobre las condiciones laborales de empleados esenciales, destacando las desigualdades económicas.
Este contexto impulsó esfuerzos de sindicalización en sectores poco comunes, como librerías y tiendas de marcas como Apple, Trader Joe’s y REI. Tanto Amazon como Starbucks enfrentaron un aumento en las demandas organizativas desde ese periodo.





