La Iglesia católica en México pidió la implementación de medidas de protección para sacerdotes y agentes pastorales, en respuesta al asesinato del padre Marcelo Pérez en Chiapas. La Arquidiócesis Primada de México, a través de su publicación “Desde la fe”, expresó su preocupación por el incremento de violencia contra religiosos en el país y exigió justicia en los casos de ataques contra miembros de la Iglesia.
En el editorial titulado “¿Cuántos más como el padre Marcelo?”, la Arquidiócesis denunció las condiciones de inseguridad que enfrentan quienes trabajan en comunidades afectadas por el crimen organizado, como el padre Pérez, defensor de derechos indígenas y promotor de la paz en San Cristóbal de las Casas. Además, recordó que las medidas cautelares que el sacerdote tenía no fueron suficientes para evitar su asesinato, y señaló la necesidad de acciones más contundentes por parte de las autoridades.
La Iglesia también apoyó la solicitud de la Conferencia del Episcopado Mexicano para que se garantice la seguridad de quienes arriesgan su vida por la paz y justicia. En su mensaje, la Iglesia destacó la labor de los sacerdotes asesinados en México, como los jesuitas Joaquín Mora y Javier Campos, y reiteró su llamado a frenar la violencia en el país.






