El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció un plan para transmitir partidos de la Copa del Mundo a través de cientos de kioscos distribuidos en los cinco distritos de la metrópoli. La iniciativa gubernamental busca hacer que los deportes sean más accesibles para los aficionados comunes, ofreciendo una alternativa gratuita ante los altos costos comerciales.
Para este proyecto, una selección de partidos del torneo se proyectará en pantallas digitales de 55 pulgadas instaladas en diversos puntos estratégicos de la ciudad. Cabe destacar que dicha infraestructura urbana se utiliza habitualmente para mostrar anuncios publicitarios o avisos de servicio público.
Finales de la NBA fueron un precedente
Esta estrategia de transmisión en espacios públicos ya cuenta con un antecedente reciente impulsado por la misma administración local este mes:
- La negociación: Mamdani gestionó un acuerdo con la NBA para proyectar dos partidos de las Finales en las mismas pantallas públicas.
- El objetivo: Permitir que los ciudadanos neoyorquinos que no cuentan con acceso a televisión abierta o a servicios de transmisión por internet (streaming) pudieran seguir el desempeño de los Knicks, en un contexto donde el equipo busca romper una sequía de 53 años sin títulos.
“Cualquier infraestructura que tengamos deberíamos utilizarla para hacer más fácil que la gente pueda ser parte del juego”, declaró Mamdani, quien añadió que esta iniciativa representa una oportunidad para que los habitantes de la ciudad se sumerjan en el Mundial, de forma similar a la racha actual de los Knicks. “Es momento de garantizar que no dejemos atrás a ningún neoyorquino cuando hablamos de deportes”, enfatizó el mandatario.
Impacto del precio dinámico en los boletos
El plan de la alcaldía neoyorquina se presenta en un escenario donde asistir a los partidos del Mundial ha demostrado ser más costoso que nunca. Debido a que Estados Unidos comparte la organización del certamen con Canadá y México, la implementación del sistema de precios dinámicos para la venta de entradas dejó los encuentros fuera del alcance de gran parte de la población.
Antes del inicio del torneo, el costo mínimo para ingresar a los partidos programados en las sedes de Nueva York, Nueva Jersey y Miami ya se aproximaba a los 1,000 dólares, convirtiendo a los kioscos públicos en una vía de acceso clave para la comunidad local.
Con información de Reuters





