La Arquidiócesis de México solicitó al Gobierno de Claudia Sheinbaum que reevalúe la presencia de fuerzas militares en tareas de control migratorio. Esta petición surgió tras el incidente ocurrido el 1 de octubre en la frontera sur, donde seis migrantes de Egipto, El Salvador y Perú murieron a manos del Ejército mexicano. La Iglesia expresó su preocupación por los abusos hacia migrantes y la vulnerabilidad que enfrentan ante el crimen organizado y las autoridades.
En su editorial, la Arquidiócesis pidió una investigación exhaustiva sobre el evento y cuestionó el uso de la fuerza militar en operativos migratorios. También recordó la dignidad inalienable de cada ser humano, instando al Estado a tomar medidas que respeten los derechos de los migrantes, quienes suelen ser víctimas de diversas adversidades en su tránsito por México.
El Ejército mexicano informó que los soldados involucrados confundieron a los migrantes con delincuentes en medio de un operativo contra el narcotráfico. Claudia Sheinbaum reconoció la denuncia de los responsables, pero defendió que las Fuerzas Armadas respetan los derechos humanos y que el gobierno mantiene una estrategia para reducir la migración hacia Estados Unidos.






