La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó que elementos del Ejército mexicano dispararon contra un grupo de migrantes que viajaba en dos camionetas en la carretera Villa Comaltitlán-Huixtla, Chiapas.
El ataque resultó en siete migrantes muertos y 12 heridos. Según los primeros reportes, los militares patrullaban la zona cuando detectaron un vehículo a alta velocidad que no se detuvo al ser avistado. Aparentemente, los soldados escucharon disparos y, en respuesta, dos elementos abrieron fuego contra las camionetas. Entre los 33 migrantes afectados se encontraban personas de Egipto, Nepal, Cuba, India y Pakistán.
La Sedena separó de sus funciones a los dos militares involucrados y notificó a la Fiscalía General de la República (FGR) para que investigue los hechos. Las 17 personas migrantes ilesas quedaron bajo la custodia del Instituto Nacional de Migración (INM). La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) contactará a las embajadas correspondientes de los migrantes afectados.
Este incidente ocurrió el mismo día que Claudia Sheinbaum asumió la presidencia de México. En su primer discurso, Sheinbaum declaró que en el país no hay violaciones a los derechos humanos y que la Guardia Nacional, bajo control de la Sedena, no representa una militarización, reafirmando su compromiso con los derechos y libertades de los ciudadanos.





