La última encuesta de especialistas del sector privado, recabada por el Banco de México (Banxico) a finales de septiembre, muestra un ajuste a la baja en las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México para este año y el siguiente.
Los analistas prevén que la economía mexicana crecerá un 1.45% en 2023, por debajo del 1.57% proyectado en agosto, y para 2024, el pronóstico es de un avance del 1.28%, menor al 1.48% estimado el mes anterior. Estas cifras reflejan una caída continua en las expectativas económicas.
Por otro lado, las expectativas de inflación también se ajustaron ligeramente a la baja. Los analistas ahora prevén una inflación anual del 4.48% para 2023, inferior al 4.69% proyectado anteriormente.
Para 2024, anticipan una inflación del 3.86%, casi sin cambios respecto al 3.85% estimado en agosto. La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles, también fue ajustada a la baja para 2023 y 2024.
En cuanto al entorno de inversión, solo el 5% de los especialistas considera que es un buen momento para invertir, una proporción que ha disminuido considerablemente desde el 11% en agosto.
La percepción de que es un mal momento para invertir ha aumentado al 66%, el nivel más alto en 12 meses, y la incertidumbre política interna es vista como el principal obstáculo para el crecimiento económico, junto con la falta de Estado de derecho y los problemas de seguridad pública.






