A partir de la publicación en el Diario Oficial de la Federación, el 1 de octubre se establece como día de descanso obligatorio en México debido a la transmisión del Poder Ejecutivo Federal.
Esto se aplicará cada seis años, permitiendo a los trabajadores ausentarse de sus actividades laborales sin afectación a su salario ni a su periodo vacacional. Además, aquellos que laboren en esa fecha deberán recibir un pago triple, como lo estipula la Ley Federal del Trabajo.
El cambio responde a una armonización con la reforma constitucional de 2014, que adelantó la toma de protesta presidencial al 1 de octubre, en lugar del 1 de diciembre.
Este ajuste busca dar al presidente electo tiempo suficiente para formular su propuesta de Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos. A pesar de este avance en los días de descanso oficiales, México sigue siendo uno de los países con menos días libres para los trabajadores en la OCDE.
Este nuevo feriado se suma a otros días oficiales de descanso como el 1 de enero, el 16 de septiembre y el 25 de diciembre. Sin embargo, en términos prácticos, no amplía el número de días libres, sino que sustituye el 1 de diciembre por el 1 de octubre.






