El robo a transportistas en México ha sido un delito persistente que la administración de Andrés Manuel López Obrador no logró disminuir en los casi seis años de su gobierno, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Entre diciembre de 2018 y septiembre de 2024, se registraron 54,534 carpetas de investigación por este delito, un incremento del 20% en comparación con el sexenio anterior, encabezado por Enrique Peña Nieto, que registró 45,547 investigaciones.
El año con más robos a transportistas durante el sexenio de López Obrador fue 2019, con 11,662 carpetas, mientras que el más bajo fue 2021, con 8,760. En contraste, el gobierno de Peña Nieto registró su cifra más alta en 2017, con 12,031 casos, y la más baja en 2014, con 4,150 carpetas.
Pese a los llamados de organizaciones del sector privado para atender este delito, las cifras muestran que el problema persiste, afectando principalmente a transportes de alimentos, abarrotes y materiales de construcción.
Las zonas de mayor riesgo para el transporte de carga incluyen el Estado de México, Hidalgo y Puebla. De acuerdo con la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), las pérdidas anuales por este delito ascienden a 7,000 millones de pesos.






