El Papa Francisco concluyó su visita a Singapur el viernes, destacando la tradición de armonía entre las distintas religiones en el país. Durante su gira por cuatro naciones, el pontífice mantuvo un mensaje constante de tolerancia y respeto interreligioso.
En su última actividad oficial, Francisco participó en un encuentro con jóvenes de diversas tradiciones religiosas. En Singapur, las mezquitas, templos budistas y las iglesias cristianas coexisten en el paisaje urbano.
En su discurso, el Papa exhortó a los jóvenes a asumir riesgos, reconociendo que estos podrían llevar a cometer errores, y resaltó la importancia del diálogo interreligioso por encima de la insistencia en creencias individuales.
El viaje del Papa terminó con su regreso a Roma en un vuelo de más de 12 horas, finalizando la gira internacional más extensa de su pontificado.






