El Ejército de Israel encontró los cuerpos de seis rehenes que estaban bajo custodia de Hamás en Gaza. Entre los fallecidos se encuentran cinco personas que fueron secuestradas durante el ataque de Hamás en el festival NOVA el 7 de octubre, y una sexta persona que fue capturada en el kibutz Beeri. Las autoridades israelíes sostienen que los rehenes fueron asesinados por Hamás en un túnel en Rafah antes de que las tropas pudieran rescatarlos. Sin embargo, Hamás afirma que los rehenes murieron a causa de bombardeos israelíes.
La muerte de los rehenes ha intensificado las tensiones dentro del gobierno israelí. Algunos miembros del gabinete insisten en la necesidad de alcanzar una tregua, mientras que otros abogan por una respuesta militar más agresiva en Gaza. El ministro de Defensa, Yoav Gallant, pidió reconsiderar la decisión de mantener tropas en el corredor de Filadelfia para facilitar un acuerdo de tregua, mientras que otros ministros, como Bezalel Smotrich y Itamar Ben Gvir, rechazaron cualquier negociación y propusieron intensificar la ofensiva en Gaza.
Hasta la fecha, Hamás mantiene cautivos a 97 rehenes desde el ataque del 7 de octubre, con al menos un tercio de ellos ya fallecidos. El Foro de Familias de los Rehenes ha criticado al primer ministro Netanyahu por la falta de avances en la liberación de los rehenes, señalando que solo ocho han sido rescatados en operaciones militares.






