La movilidad urbana y la seguridad es un reto creciente en muchas ciudades de América Latina. Sin embargo, la empresa mexicana Accesos Holográficos dio un paso adelante al optimizar un sistema de registro vehicular a través de un chip conocido como Panapass.
Este sistema integral permite que por medio de una calcomanía se vincule con la cédula de identidad del dueño del automóvil, lo que hace más eficiente el paso de casetas y el cobro de peaje.
Dicha empresa implementó con éxito este sistema de pagos en Panamá, al centralizar toda la información que tiene que ver con los carros, motos y camiones que circulan por la vía pública, permitiendo consultar a las instituciones.
Accesos Holográficos ha permitido que diferentes establecimientos, como estacionamientos de centros comerciales, así como casetas de entrada y salida de fraccionamientos habitacionales, utilicen este sistema. De esta manera, el chip Panapass se ha convertido en una tecnología universal en Panamá, facilitando su uso en diversas situaciones cotidianas.
La calcomanía no se puede retirar del auto sin romperse, garantizando su uso exclusivo en el vehículo registrado, evitando el uso inadecuado en actividades delictivas, lo que representa un nivel de seguridad adicional.
Además, el sistema Panapass reduce el tiempo de espera en el pago de peaje, al acelerar el desplazamiento de vehículos, pues antes de que el automóvil llegue a la caseta, los sensores ubicados estratégicamente leen el chip y procesan el pago automáticamente.
Este proceso permite que los vehículos mantengan una velocidad promedio de 40 kilómetros por hora, eliminando la necesidad de detenerse y reduciendo significativamente el tráfico en las vialidades.
Otro de los beneficios es que los usuarios pueden recargar saldo en módulos autorizados, a través de la banca en línea o mediante tarjetas bancarias. Y en caso de no tener saldo suficiente, una cámara identifica la placa del vehículo y realiza el cobro de manera automática, dando a los conductores la posibilidad de regularizar su saldo posteriormente.
Este sistema de pago electrónico lleva más de ocho años en funcionamiento en Panamá, un país que enfrentaba serios problemas de movilidad en sus “corredores” debido a las casetas de pago en efectivo.






