A 100 días de las elecciones presidenciales, el candidato republicano Donald Trump y su compañero de fórmula, JD Vance, reunieron a sus partidarios en St. Cloud, Minnesota, un estado que no ha apoyado a un candidato republicano a la presidencia desde 1972.
Este mitin refleja el optimismo de la campaña en la región centro-norte de Estados Unidos, especialmente en un momento en que el presidente Joe Biden muestra señales de debilidad antes de su posible retiro de la campaña.
Trump, quien ganó Michigan y Wisconsin en 2016 pero los perdió en 2020, ha puesto su atención en Minnesota para desafiar a los demócratas.
El evento en Minnesota es una apuesta que podría obligar a la probable candidata demócrata, la vicepresidenta Kamala Harris, y a su partido a destinar recursos a un estado que normalmente no considerarían crucial.
Sin embargo, también representa un riesgo para Trump, ya que podría estar invirtiendo tiempo en un lugar menos estratégico en vez de concentrarse en mantener su apoyo en estados clave tradicionales.
Durante el mitin, Trump habló por más de una hora y media ante una multitud que mostraba pancartas de apoyo a la policía y demandas de deportación de migrantes indocumentados.
Trump continuó con sus ataques a Harris, centrándose en temas de inmigración y delincuencia.






