El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, disolvió el gabinete de guerra encargado de supervisar el conflicto en Gaza, después de la renuncia de Benny Gantz. Gantz, un exjefe militar centrista, dejó el gobierno por su descontento con la gestión de Netanyahu, lo que obligó al primer ministro a depender más de sus aliados ultranacionalistas, quienes se oponen a un alto el fuego.
La medida añade complicaciones a las ya difíciles negociaciones para terminar con la guerra en Gaza, que ha durado ocho meses.
El gabinete de guerra, formado inicialmente por Netanyahu, Gantz y el ministro de Defensa, Yoav Gallant, fue creado tras el ataque de Hamás el 7 de octubre. Su disolución se da en un momento crítico, mientras Israel y Hamás consideran una nueva propuesta de alto el fuego a cambio de la liberación de rehenes.
Las fuerzas israelíes siguen combatiendo en Gaza, especialmente en Rafah, y enfrentan una escalada de tensiones en la frontera norte con Líbano.
Además, Netanyahu equilibra la presión de Estados Unidos y la oposición global a los combates con las demandas de sus socios de gobierno ultranacionalistas.
Los ministros Bezalel Smotrich e Itamar Ben-Gvir han amenazado con desmantelar el gobierno si se avanza hacia un alto el fuego. La salida de Gantz y del exjefe del ejército, Gadi Eisenkot, ha remecido la política israelí en un momento crucial, dejando a Netanyahu más dependiente de sus aliados ultraderechistas.
Con información de AP






