Mónica Soto, en su cargo como magistrada presidenta, refutó las especulaciones sobre un posible golpe de Estado técnico orquestado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), afirmando que el organismo no juega un papel activo en el proceso electoral a menos que se presenten impugnaciones específicas.
Durante una entrevista, Soto subrayó la función imparcial del Tribunal Electoral, que no interfiere en las elecciones presidenciales programadas para el 2 de junio, a menos que se le solicite examinar impugnaciones legales. Resaltó la importancia de mantenerse al margen de las pasiones electorales y enfocarse en fortalecer la perspectiva general del proceso.
La magistrada también detalló que el Tribunal Electoral dispone hasta el 31 de agosto para analizar cualquier disputa relacionada con la elección presidencial, teniendo como fecha límite el 6 de septiembre para emitir un fallo. Hizo hincapié en la experiencia y el compromiso del equipo del Tribunal, mencionando que trabajan diligentemente en el análisis de cada caso que se les presenta, siempre bajo el marco de la ley y la Constitución.
En respuesta a las preocupaciones sobre un golpe de Estado técnico sugeridas por el presidente Andrés Manuel López Obrador, Soto aclaró que el papel del Tribunal es únicamente evaluar las pruebas presentadas en los expedientes para asegurar su conformidad legal, desmintiendo cualquier intención más allá de su mandato constitucional.






