El presidente Andrés Manuel López Obrador llegó al Puerto de Acapulco, Guerrero, para evaluar los daños causados por el huracán Otis, de categoría 5, que azotó la región la madrugada del 25 de octubre.
Acompañado de su gabinete de seguridad y la gobernadora Evelyn Salgado, el presidente se reunió con las autoridades locales para analizar la situación.
A pesar de las condiciones climáticas adversas, el presidente AMLO decidió regresar a la Ciudad de México en un helicóptero de la Armada de México, tras la reunión en Acapulco.
Se espera que en breve brinde más detalles sobre los daños en la Costa Grande de Guerrero. Se informó que previamente sostendrá una reunión con el gabinete de seguridad en el Salón de Tesorería.
El huracán Otis dejó a Acapulco y otros municipios incomunicados y sin electricidad. Según la Comisión Federal de Electricidad (CFE), más de medio millón de personas quedaron sin luz debido al colapso de 58 estructuras de alta tensión en el estado.
Aunque se ha logrado restablecer el servicio para aproximadamente el 40% de los afectados, gran parte de la zona permanece en la oscuridad.
Durante el viaje hacia Acapulco, el presidente López Obrador quedó varado en la autopista México-Acapulco debido a deslaves, teniendo que cruzar a pie en un tramo.
A pesar de los desafíos, el presidente continúa su labor para evaluar la situación y brindar apoyo a la población afectada por el huracán Otis.






