Rusia atacó el estratégico puerto de Odesa en un aparente intento por afectar las líneas de suministro y los envíos de armas occidentales que son fundamentales para la defensa de Kiev.
En los últimos días, Naciones Unidas y la Cruz Roja organizaron un rescate de los que, según algunos funcionarios, eran los últimos civiles atrapados en la planta.
Pero dos funcionarios dijeron el martes que se creía que todavía había unos 100 en los túneles del complejo. Otros señalaron que era imposible confirmar la información.
Ucrania dijo que las fuerzas rusas lanzaron el lunes siete misiles hacia Odesa, impactando un centro comercial y un almacén en el puerto más grande de la país. Una persona murió y cinco más resultaron heridas, informó el ejército.
Imágenes mostraron un edificio en llamas y escombros, incluido un zapato deportivo, durante la ola de destrucción en la ciudad del mar Negro. El alcalde Gennady Trukhanov visitó más tarde el almacén y dijo que “no tenía nada en común con infraestructura militar u objetos militares.”
Ucrania dijo que al menos parte de la munición era de la época soviética, lo que reduce la precisión de los ataques. En tanto, funcionarios ucranianos, británicos y estadounidenses advirtieron que Rusia agota rápidamente sus reservas de armas de precisión, lo que aumenta el riesgo de que emplee cohetes no guiados a medida que se alarga el conflicto.
Con información de AP






