Una tormenta de polvo que llegó a Europa desde el desierto del Sahara dificultó la respiración en grandes zonas de España y obligó a las cuadrillas municipales de Francia y Portugal a trabajar horas extra para retirar la capa de mugre de autos y edificios.
La masa de polvo, llamada calima en España, “ha degradado la calidad del aire en grandes partes de España, Portugal y Francia”, dijo el Servicio de Vigilancia Atmosférica Copérnico de la Unión Europea, que rastrea la nube.
El polvo llegó mucho más allá y dejó manchas color ocre en autos en París. Mezclado con lluvia, el polvo dejó una capa sobre los edificios en Lisboa.
El servicio meteorológico español dijo que las partículas podrían llegar hasta Holanda en el norte y Alemania en el noroeste.
La zona de España en que la calidad del aire es “extremadamente mala” según el índice nacional se extendió desde el inicio del evento el martes hasta incluir las regiones sur y central, que incluyen Madrid y Sevilla, entre otras ciudades grandes.
Con información de AP






