El secretario de Defensa de Gran Bretaña visitó Moscú coincidiendo con unas maniobras militares masivas rusas cerca de Ucrania.
El viaje de Ben Wallace a la capital rusa se produce un día después del de la secretaria de Exteriores, Liz Truss, quien advirtió que atacar al país vecino tendría “enormes consecuencias y acarrearía graves costos”.
Rusia sostiene que no tiene planes para entrar en Ucrania, pero quiere que Occidente deje al país vecino y a otras exrepúblicas soviéticas fuera de la OTAN.
Moscú pide además que la alianza no despliegue armas allí y que retire a sus efectivos de Europa del Este, demandas rechazadas de plano por Occidente.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, repitió su advertencia a los estadounidenses que siguen en Ucrania para que se marchen de inmediato.
“No estamos tratando con una organización terrorista. Estamos tratando con uno de los ejércitos más grandes del mundo. Es una situación muy diferente y las cosas podrían descontrolarse rápidamente”.
En medio de las crecientes tensiones, el primer ministro británico, Boris Johnson, advirtió el jueves que la crisis ucraniana se ha convertido en “el momento más peligroso” para Europa en las últimas décadas.
Con información de AP






