Mucho se ha escrito sobre el relativo éxito o rotundo fracaso del combate a las drogas y el aparente congelamiento de la relación bilateral en materia de seguridad ente ambos países. Por eso es interesante leer y analizar el reporte del Departamento de Estado norteamericano sobre su estrategia global contra las drogas (International Narcotics Control Report 2021 United States Department of State Bureau of International Narcotics and law Enforcement Affairs), el capítulo dedicado a México nos da la perspectiva de nuestros vecinos sobre nuestra situación y los esfuerzos que hacen ellos para apoyar la lucha contra el narcotráfico en México.
A continuación, voy a resumir algunas partes de este documento:
Estados Unidos asiste en materias de seguridad y fondos para ayudar a la erradicación de drogas y su tráfico, en este esfuerzo se incrementan las capacidades del gobierno mexicano y sus instituciones para atacar la cadena de producción, distribución, y lavado de dinero de las organizaciones criminales. Los programas financiados por los Estados Unidos construyen capacidades en las organizaciones de seguridad pública y judicial para investigar y perseguir el tráfico de drogas y crímenes relacionados.
Acciones de apoyo para la erradicación de cultivos ilícitos, equipo para desmantelar laboratorios clandestinos, equipos en aduanas, puertos y aeropuertos, tecnología para intercepciones marítimas, entrenamiento a personal militar y policial entre otras.
Las fuerzas armadas norteamericanas han aumentado su asesoría para fortalecer las capacidades de las FFAA mexicanas contra el combate a organizaciones criminales.
Señala que a pesar de la cooperación las autoridades mexicanas no han hecho uso del total de fondos y programas del programa contra la erradicación de la Amapola.
Que la cooperación entre ambos países fluye desde programas como North American Drug Dialogue y North American Maritime Security programas con 30 años de estar funcionando.
Habla de los esfuerzos de erradicación y lo poco confiables que suelen ser estas cifras por parte del gobierno mexicano, dicen que ellos continúan trabajando para mejorar estas estadísticas con FGR y CENAPI
Habla de la colaboración entre ellos y agencias como FGR y Semar para desmantelar laboratorios clandestinos y el decomiso de precursores químicos en los puertos nacionales.
El éxito de su programa de donación y entrenamiento de perros K9 donados por USA a Guardia Nacional, Fiscalía General de la República, Sistema de Administración Tributaria, policías estatales y sus sistemas penitenciarios que han permitido la detección de grandes cantidades de drogas
El incremento del programa de extradición en ambos países ha sido exitoso, aunque por la pandemia COVID se ha detenido un poco.
Señala este informe que el 90 porciento de la heroína que ingresa a su país viene de México, así como el fontanillo y sus precursores químicos y de una cifra negra del 90 porciento en delitos no reportados.
En general como podemos ver los Estados Unidos ven una cooperación fluida y sin interrupción en materia de apoyos a la seguridad, trafico y erradicación de drogas entre ambos países a pesar de todo lo que se ha dicho sobre el tema.
Una cooperación añeja y franca sobre todo desde las fuerzas armadas de ambos países que como profesionales de las armas distinguen y no cambian los lazos de amistad y confianza que se han forjado en años de trabajar como aliados, cooperación que no varía sin importar quien sea su comandante supremo en ambos países.
A diferencia de las agencias de seguridad en ambos lados que cambian constantemente de directores y están más alineadas a las políticas del gobierno en turno.
Hay una mención muy pequeña a la iniciativa mexicana sobre la operación de agentes extranjeros en territorio nacional, escasos tres párrafos nada más.
Mención que llama la atención en el texto es sobre la base aérea de la Unidad de Inteligencia Naval de Semar que realiza operaciones contra el narcotráfico en el Noreste de México con el apoyo tecnológico, de inteligencia y equipo norteamericano base que fue creada en junio del 2019.
Tal vez para apoyar el esfuerzo que ambos países hacen en este tema, donde los Estados Unidos, a través de su fuerza aérea, ha proporcionado un sistema de radar para detectar vuelos ilícitos que opera desde 2018 en Hermosillo, Sonora, y complementa otros sistemas similares posicionados en el sureste mexicano, a fin de blindar la frontera contra vuelos y lanchas que pretendan ingresar a territorio nacional sin ser detectadas.
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