El Talibán decretó este viernes la prohibición de los matrimonios forzados para las mujeres en Afganistán.
La medida tiene la aparente intención de cumplir los criterios impuestos por la comunidad internacional para reconocer su gobierno y restaurar la ayuda humanitaria.
La medida fue anunciada por el jefe del Talibán, Hibatullah Akhunzada, un clérigo escogido como el líder supremo del grupo.
La norma se da en un momento en que la pobreza aumenta en Afganistán después de que el Talibán tomó control del país ante el retiro de las tropas militares extranjeras.
Desde entonces, los gobiernos de las naciones extranjeras han suspendido los fondos que habían sido un soporte de la economía afgana.
“Ambos (mujeres y hombres) tienen que ser iguales”, dice el decreto y “nadie puede obligar a las mujeres a casarse por coerción o presión”.
Los derechos de las mujeres mejoraron drásticamente en las últimas dos décadas de presencia internacional en Afganistán. Sin embargo, se prevé un retroceso con el regreso del Talibán al poder.
Los matrimonios forzados, sobre todo para las mujeres, se han convertido en algo común en los países pobres y conservadores.
Las personas desplazadas al interior con frecuencia casan a sus hijas jóvenes a cambio de una dote que puede usarse para pagar deudas y alimentar a sus familias.
El decreto no mencionó una edad mínima para poder casarse, anteriormente se había establecido a patir de los 16 años de edad.
La conducción talibán dijo que ordenó a los tribunales afganos a tratar a las mujeres con justicia, sobre todo a las viudas que solicitan herencias por ser el familiar más cercano.
El grupo señaló dijo que le pidió a ministros del gobierno propagar la conciencia de los derechos de las mujeres entre la población.
Con información de AP






