México se queda sin muchas herramientas para controlar la expansión del Cártel Jalisco Nueva Generación en la lucha contra el narcotráfico, consideran analistas.
Y es que AP documentó que los habitantes de Aguililla están hartos de la estrategia del Ejército de simplemente separar al CJNG de los Viagras, sus rivales que operan en el estado vecino de Michoacán.
La política del Ejército permite que los Viagras, más conocidos por secuestrar y extorsionar, coloquen barricadas y retenes que han bloqueado todo el comercio con Aguililla. Los limones y el ganado que salen, o los suministros que llegan, deben pagar un impuesto de guerra a los Viagras.
Los residentes quieren que el Ejército luche contra ambos cárteles o al menos deje que las dos organizaciones criminales se enfrenten.
Pero por encima de todo, lo que quieren los residentes es que se quiten los retenes de los Viagras y se vuelva a abrir la carretera. Debido a que ocasionalmente deben transitar por esos caminos cerrados, ninguno de los habitantes quiso dar su nombre por temor a represalias.
Esa es en realidad una descripción bastante precisa de la política gubernamental: preservar el statu quo y hacer que cada cártel permanezca en su territorio.
Pero el CJNG no aceptará al gobierno como árbitro de las divisiones territoriales de los grupos narcotraficantes; el líder local del CJNG dice que el Ejército solo está tratando de proteger al más débil de las dos agrupaciones, los Viagras, por razones de corrupción.
¿Cuál es el poder de los cárteles?
El periódico El Universal publicó transcripciones de comunicaciones interceptadas de cárteles donde se puede escuchar a un líder entrenando a un francotirador con un fusil calibre .50 para que perfore la puerta de un helicóptero. El Ejército mexicano no respondió a una solicitud de comentarios sobre este u otros temas.
En el pasado, el CJNG ha obtenido ametralladoras ligeras, rifles de francotirador calibre .50 y granadas y lanzadores de 40 mm.
El gobierno, temeroso del tipo del derramamiento de sangre que comenzó en 2018 cuando el cártel de Jalisco se trasladó al vecino estado de Guanajuato, ahora tiene una política inviable de defender las divisiones territoriales de las pandillas y una ventaja militar cada vez más estrecha.
Un capitán del Ejército que no dio su nombre e intentó hablar con los manifestantes de Aguililla expresó la situación.
“¿Cómo vamos a permitir que entre mexicanos se estén matando?”, dijo el capitán. “Esto simplemente no puede ser”.
Con información de AP






