Una jueza ordenó a los policías estatales no detener vehículos con migrantes a bordo, esto sobre la base de que podrían propagar el Covid-19.
Esta decisión ocurre mientras crecen las preocupaciones y los casos de covoronavirus a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México.
La orden de la jueza Kathleen Cardone, se aclara, es temporal y representa una victoria a corto plazo para el gobierno del presidente Joe Biden. El presidente advirtió que el plan del gobernador Greg Abbott crearía más problemas en medio de altos niveles de cruces fronterizos en Texas.
Los funcionarios estatales declararon un estado de desastre local por casos de Covid-19, ya que la capacidad en los albergues para migrantes se agota.
En la demanda contra Texas, el Departamento de Justicia federal acusó a Abbott de empeorar la propagación del Covid-19, señalando que la transferencia de migrantes prolongaría la detención de niños que viajaron sin compañía de un adulto en instalaciones “cada vez más hacinadas”.
Con información de AP






