La firma Blue Origin del multimillonario Jeff Bezos perdió su apelación contra el contrato de la NASA con SpaceX, de Elon Musk, para la construcción de su nuevo módulo de aterrizaje lunar.
La Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO por sus siglas en inglés) dictaminó el viernes que la adjudicación por parte de la NASA del contrato de 2.900 millones de dólares sólo a SpaceX era legal y correcta.
La NASA adjudicó en abril el jugoso contrato para un módulo de aterrizaje lunar a SpaceX, que tiene una trayectoria más consolidada. Además, SpaceX presentó una oferta significativamente más baja que las ofertas de Blue Origin y de una tercera empresa, Dynetics Inc. una filial de Leidos.
Las dos empresas perdedoras presentaron una apelación ante la GAO, alegando que debería haber habido varios contratos y que las propuestas no se evaluaron correctamente, pero la agencia rechazó su petición.
Blue Origin, sin embargo, aún mantiene la esperanza de que la NASA cambie de opinión o de que el Congreso la obligue a adjudicar dos contratos para el trabajo, aunque la agencia espacial diga que no tiene el dinero.
El alunizador de SpaceX, llamado Starship, “incluye una espaciosa cabina” y puede ampliarse hasta convertirse en un sistema de lanzamiento totalmente reutilizable para viajar a la Luna, Marte y otros lugares, dijo la NASA cuando adjudicó el contrato.
Un vuelo de prueba de la cápsula, sin astronautas a bordo, está previsto para este año, con un vuelo de prueba de astronautas a la Luna -pero sin aterrizaje- previsto para 2023, según la NASA.
Con información de AP





