Feliz año ¿nuevo?

El brinco del año pasado dejó en México—además del manejo irresponsable de la pandemia por parte del Gobierno federal—una estela de impunidad y de violencia. Tan solo en nuestro país se asesinó a 6 periodistas y 10 fotógrafos que realizaban investigaciones sobre narcotráfico, lavado de dinero, trata de personas y minería clandestina.

A lo anterior se suman nada menos que cerca de 6500 casos de abuso y hostigamiento por parte de fuerzas de Seguridad Pública contra ciudadanos, 657 agresiones físicas por parte de políticos, funcionarios y policías y cerca de 420 denuncias por amenazas de muerte.

En tanto la  impunidad y la inseguridad rompen records inimaginables—sobrepasando el índice de violencia y muertes del sexenio de Felipe Calderón—el presidente de la República presume como un “éxito” el aumento de 10.46 pesos diarios (en la Zona Libre de la Frontera Norte se incrementará a $15.75) al salario mínimo en tanto la moneda ha perdido poder adquisitivo y la canasta básica ha aumentado un 15%, siendo solo el Gobierno quien se beneficiará con el mismo; pues lo que al ciudadano promedio no le alcanzará ni para un kilo de tortillas si terminará por beneficiar al Estado gracias a que con ello aumentarán las cuotas de Infonavit, seguro social, servicios públicos y multas.

Y si por servicios públicos hubiera de esperarse algún beneficio, tal parece que lo habrá nulo si tomamos por ejemplo no solo el aumento en plena pandemia a los costos del monopolio de la luz sino el gran apagón que afectó a medio país, adjudicado a un “desbalance” según la Comisión Federal de Electricidad: mismo que vino a dejar paralizados desde servicios públicos hasta hospitalarios y de urgencia, sin contar con millones de pesos en pérdidas económicas por parte de la industria del país en ese lapso

Como era de esperarse, pronto vinieron las excusas por parte de la paraestatal que se dedicó a culpar de este desperfecto desde a un incendio en Tamaulipas hasta a un operador independiente que no tiene ninguna posibilidad de injerencia en el problema, mientras CFE se amparaba en redactar un documento falso—supuestamente de Protección Civil—para deslindarse de su propia responsabilidad e incompetencia.

Pero la nota se la lleva un elemento distractor: el subsecretario López-Gatell vacacionando sin cubrebocas, mientras la opinión pública se vuelca ante esta banalidad y se olvida de todo lo anterior.

Twitter: @sada_enrique

Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan, necesariamente, el pensamiento de Código Libre.

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