Una coalición de 11 senadores republicanos anunció este sábado que impugnará el resultado de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en algunos estados.
Al mismo tiempo, el Congreso se prepara para la próxima semana certificar los resultados del Colegio Electoral.
El rechazo del presidente Donald Trump para aceptar su derrota en las elecciones se ha convertido en un momento decisivo para los republicanos.
El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell ha pedido a los republicanos que no traten de revertir el resultado electoral.
Los 11 senadores, liderados por el congresista de Texas Ted Cruz, dijeron que votarán en contra de los resultados en algunos estados. Los legisladores estadounidense exigen que el Congreso designe una comisión electoral que realice de manera inmediata una auditoría.
Reconocieron que probablemente no cambien el resultado de los comicios.
Pretendemos votar el 6 de enero para rechazar los votos electores de estados disputados como que no fueron ‘dados de manera regular’ y ‘legalmente certificados’, a menos y hasta que se complete la auditoría de emergencia de 10 días.
No tomamos esta acción a la ligera.
Funcionarios electorales bipartidistas y el entonces secretario de Justicia de Trump, William Barr, han dicho que no hay evidencia de un fraude en las elecciones .
Se prevé que los próximos días no tendrán repercusiones en el resultado. Biden asumirá el cargo el 20 de enero, luego de ganar las elecciones con 306 votos electorales.
El senador Josh Hawley fue el primero en desafiar a McConnell anunciando que se uniría a los representantes republicanos para objetar los recuentos de los estados.
En el otro lado de la división del partido, el senador Ben Sasse advirtió que ese tipo de desafíos son una “táctica peligrosa” que amenaza las normas cívicas de la nación.






