El presidente Donald Trump dio una autorización de emergencia para usar plasma sanguíneo de personas recuperadas del coronavirus para tratar a enfermos de COVID-19.
El mandatario estadounidense calificó a la medida como un avance, y otro de sus funcionarios de salud la llamó prometedora. Mientras que otros expertos sanitarios señalaron que se requieren más estudios antes de celebrarse.
El anuncio se dio después de que representantes de la Casa Blanca sugirieron que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) retrasaba la aprobación de una vacuna y de tratamientos para la enfermedad por motivos políticos.
El plasma sanguíneo tomado de pacientes que se han recuperado del coronavirus es rico en anticuerpos y podría brindar beneficios a quienes luchan contra la enfermedad.
Pero la evidencia no ha sido concluyente en cuanto a cómo funciona o cuál es la mejor forma de administrarlo y cuál es la dosis requerida.
El plasma de COVID-19 no debería considerarse como un nuevo estándar de atención para el tratamiento de pacientes con COVID-19. Habrá datos adicionales provenientes de otros análisis y de pruebas clínicas bien controladas que se realizarán en los próximos meses.
Denise Hinton, directora científica de la FDA
Una autorización de uso de emergencia no equivale a una aprobación total por parte de la FDA.






