Arcos sanitizadores en atrios, toma de temperatura, mamparas de cristal frente a los altares, marcas en las bancas, gel antibacterial, darse la paz sólo con una reverencia.
Lo anterior son las medidas de la nueva normalidad que llegaron este domingo a muchas iglesias católicas de la Ciudad de México.
Los templos, incluyendo la catedral, oficiaron misas casi con más normas y reglamentos que fieles, aunque estos se mostraron muy contentos.
“Yo sentía una necesidad muy grande y por eso vine, para pedir que todo esto pase”, dijo Hermelinda Olivares, de 53 años.
Ella acudió este día a una iglesia del sur de la capital donde apenas había una docena de personas.
En la iglesia se pidió por los enfermos de Covid-19, los fallecidos y el personal de salud.
Algunas iglesias, como las evangélicas de la capital, decidieron esperar a que disminuyan los contagios.
En tanto, la Conferencia Episcopal Mexicana insistió en que cada sacerdote debe valorar la situación en su parroquia antes de retomar las celebraciones de forma gradual.
Con información de AP






