Las cenizas de 245 migrantes mexicanos, muertos en Nueva York por Covid-19, llegaron a México en un vuelo de la fuerza aérea mexicana.
El gobierno de México calificó el hecho como un esfuerzo “sin precedentes” para repatriar a connacionales muertos en el exterior.
Las urnas, cuidadosamente empaquetadas, fueron bajadas del avión y colocadas en una mesa con flores blancas y custodiada por militares la medianoche del sábado.
Representantes del gobierno mexicano hicieron una breve ceremonia; en ella destacaron que esos hombres y mujeres habían muerto, al cumplir su deber de sostener a sus familias trabajando en Estados Unidos.
El sábado el cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, realizó una misa en la catedral de San Patricio para bendecir las cenizas
Con información de AP





