Los legisladores alemanes aprobaron una nueva iniciativa de ley, para la eliminación gradual del carbón como fuente de energía en el país.
Sin embargo, grupos ambientalistas consideran que el plan no es suficiente, incluso los defensores del mercado libre lo consideran un desperdicio del dinero.
El plan es parte de la “transición de energía”: un esfuerzo para desenganchar la mayor economía de Europa de los combustibles fósiles, y generar fuentes renovables.
Sin embargo, Greenpeace y otros grupos realizaron protestas contra el plan.
Argumentan que no reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero de Alemania para cumplir los objetivos fijados en el acuerdo climático de París.
Con información de AP





