La Estrategia: 2023 el año que se cayó la farsa

[responsivevoice_button voice=”Spanish Latin American Female” buttontext=”Escuchar”]

El gran pendiente de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador será la seguridad. Fue junto con la corrupción los temas que prometió desde su campaña resolver inmediatamente. 

Cien días pidió para acabar con la inseguridad en el país, regresando a los militares a sus cuarteles, militares a los que constantemente acusaba de represores y violadores de los Derechos Humanos. 

Al tomar posesión el plazo se fue a seis meses para resolver la inseguridad y empezó la militarización de la seguridad, desapareciendo a una muy menguada Policía Federal (PF) que con escasos recursos y 36 000 elementos junto con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar) hacían milagros para sostener la seguridad en el país. 

La PF una corporación que se había debilitado al dejar de ser una secretaría de estado y pasar a ser absorbida por la secretaría de Gobernación en el sexenio de Peña Nieto, operaba sin recursos, debían hasta en los hoteles donde se hospedaban. 

En un cambio de rumbo el presidente López Obrador decide darle la responsabilidad a la Sedena para tomar el control absoluto de la seguridad interior del país a través de la Guardia Nacional (GN), con ello se elimina el carácter civil de la seguridad volviéndola militar. La propuesta, aumentar a 140 000 elementos el estado de fuerza y establecer cuarteles de la GN en las zonas de más incidencia delictiva, para con ello retomar el control de la seguridad e inhibir las conductas delictivas de los grupos criminales. 

Tomará tiempo dijeron el formar esta nueva policía constitucionalmente civil, pero con mandos, tropa, equipamiento, formación, recursos y armamento de Sedena. 

¡Fue una vil simulación donde el presidente nos aseguró que no había de otra, por que la policía anterior era corrupta en su totalidad y solo la nueva GN sería la solución!

El 2023 se consolidó casi en su totalidad la Guardia Nacional, hoy con 85% de elementos militares y una supuesta cobertura territorial en todo el país, con todos los mandos militares y apoyo absoluto de Sedena y Semar. La GN debería funcionar como la policía de carácter nacional que el presidente prometió que sería.

No es así.

Lo que tenemos hoy es una ineficiente policía militar con mínimos estándares y preparación policial (estándares y preparación que si se les exige a las policías estatales y municipales del país y que Sedena decide ignorar), que no responde a autoridades civiles como constitucionalmente está obligada, que genera toda su planeación y operatividad desde Sedena y que funciona “A Posteriori” llegando tarde a los lugares donde se cometen los delitos o crímenes, no hay una estrategia real y a largo plazo en estas zonas donde se vean avances y trabajo de campo e inteligencia para inhibir las conductas delictivas o localizar y arrestar a los actores criminales que generan violencia en estas zonas. 

La GN ha generado menos puestas a disposición que la anterior y corrupta PF con 100,000 elementos más. Esta GN se ha desviado a los caprichos y ordenes del presidente, quién ordena el movimiento de tropas a un lado u otro conforme a su visión electoral y política. Reparte elementos a su antojo, mismos que después se tienen que reubicar al siguiente antojo presidencial. No hay una continuidad, no hay un plan.

El 2023 evidenció el completo fracaso de la GN como policía nacional y la ineficacia de su modelo y estrategia para combatir el crimen.

La próxima presidenta de México va a heredar esta policía militar y tendrá que decidir que va hacer con ella, por que como esta ahora no funciona.

Dejar una comentario

Por favor ingresa tu comentario
Por favor introduce tu nombre aquí
Captcha verification failed!
CAPTCHA user score failed. Please contact us!