El número de muertos por el descarrilamiento de un tren en el sur de Pakistán aumentó a 30, mientras que la cifra de heridos llegó a 90, según informaron las autoridades. Diez vagones de un tren con destino a Rawalpindi descarrilaron cerca de Nawabshah, atrapando a numerosos pasajeros.
Rescatistas trabajaron arduamente para sacar a mujeres, niños y pasajeros ancianos de los vagones dañados y volcados. Entre los fallecidos y heridos se encuentran mujeres y niños.
El primer ministro Shahbaz Sharif expresó su dolor por la pérdida de vidas y oró por los difuntos y la pronta recuperación de los heridos.
Las autoridades continúan investigando las causas del accidente y no descartan la posibilidad de una falla mecánica o un posible sabotaje.
Los choques de trenes son frecuentes en Pakistán debido a tramos mal mantenidos y la falta de modernización de los sistemas de señalización y comunicación.






