El reconocido historiador y académico Adolfo Gilly falleció a los 94 años de edad. De origen argentino, Gilly se naturalizó mexicano en 1982 y se destacó por su destacada labor investigadora y docente.
Su obra más conocida, “La revolución interrumpida“, surgió durante su reclusión en la cárcel de Lecumberri tras su llegada a México, donde fue encarcelado por su pertenencia a la Cuarta Internacional.
Desde 1979, impartió clases como profesor en la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México. A lo largo de su vida, publicó más de una decena de títulos sobre México y América Latina, siendo reconocido como un destacado pensador socialista.
Adolfo Gilly fue un militante comprometido con el socialismo, participando en los partidos Revolucionario de los Trabajadores y de la Revolución Democrática. Además, fungió como consejero de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano entre 1997 y 1999, demostrando su activa participación en la vida política mexicana.
Su trayectoria académica también lo llevó a ser investigador visitante en reconocidas universidades como la University of Chicago, Columbia University, University of Maryland, Stanford University, Yale University y New York University. En 2010, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) le otorgó el título de profesor emérito, en reconocimiento a su invaluable contribución al campo de la historia y las ciencias sociales.
Con su partida, Adolfo Gilly deja un legado de obras fundamentales sobre México y América Latina. Entre sus títulos destacados se encuentran “El cardenismo, una utopía mexicana”, “Historia a contrapelo”, “Cada quien morirá por su pasado”, “Felipe Ángeles, el estratega” y su más reciente obra, “Estrella y espiral”.






