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A pesar de que el hábito de fumar es riesgoso para la salud, este aún es un gran problema ya que existen mil 300 millones de consumidores de tabaco en el mundo y cada año, más de 8 millones de personas fallecen a causa de esta adicción, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS); y justamente para aportar a la lucha contra el tabaquismo surge la Reducción de daños por tabaco.
Tradicionalmente diversos países han centrado sus políticas públicas para combatir el hábito de fumar a través de las seis medidas MPOWER, establecidas por la OMS, que son:
- vigilar el consumo de tabaco y las medidas de prevención
- proteger a la población del humo de tabaco
- ofrecer ayuda para el abandono del tabaco
- advertir de los peligros del tabaco
- hacer cumplir las prohibiciones sobre publicidad, promoción y patrocinio
- aumentar los impuestos al tabaco
No obstante, se ha demostrado que, aunque estas políticas son necesarias y deben continuar, no son suficientes, por lo que desde hace más de una década la reducción de daños por tabaco llega como otra vía para aplicar una serie de políticas, normativas y actividades preventivas, de carácter sanitario y/o social, para encontrar soluciones o alternativas más seguras para los adultos fumadores.
Aunque lo mejor para eliminar el daño siempre será dejar esta adicción por completo, esto es muy complicado para los fumadores adultos, por lo que este concepto busca poner a disposición de los consumidores informados el daño que causa el tabaquismo, así como toda la evidencia científica que existe alrededor de los productos libres de humo que, sin ser inocuas, demuestran ser menos perjudiciales.
Productos alternativos a los cigarros tradicionales
La Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos, así como el Colegio Real de Médicos y el Public Health England, ambas de Reino Unido, han demostrado que los productos como los vapeadores, cigarros electrónicos o calentadores de tabaco, tienen 95 por ciento menos de sustancias tóxicas que el humo del cigarro, que contiene más de 7 mil.
Además, las organizaciones británicas concluyen que la nicotina, pese a ser adictiva, implica un menor riesgo en los fumadores y no es la responsable ni de las enfermedades ni de los cánceres vinculados al tabaquismo.
Un estudio del Public Health England en 2018, reveló que 68 por ciento de fumadores consiguieron dejar de fumar al cambiarse al vapeo, lo que beneficia tanto a los consumidores de tabaco como a los no fumadores.
Ante los estudios científicos que demuestran los beneficios de los productos sin humo, diferentes países han implementado políticas de reducción de daño por el tabaco con el objetivo de mitigar los efectos adversos que genera su consumo y uno de los pioneros en incluir, con éxito, los productos sin humo a estas medidas, fue Reino Unido.
A raíz de la llegada de los vapeadores o calentadores de tabaco, su Agencia de Salud Pública reveló un informe del Real Colegio de Médicos de Reino Unido en el que destacó que en 10 años la prevalencia del tabaquismo ha pasado de 33 por ciento a 14.4 por ciento.
Mientras que en octubre de 2022, la unidad gubernamental dentro del Departamento Británico de Salud y Atención Social publicó un informe en el que indican que vapear tiene una tasa de éxito de 65 por ciento para los intentos de dejar de fumar.
Por esa razón, en su lucha contra la adicción al cigarro y en su intento de hacer de ese país un lugar libre de humo en 2030, recientemente el gobierno británico anunció que entregarán kits de vapeo a un millón de fumadores con el fin de fomentar que dejen el hábito.

Países que han adoptado esta estrategia
Japón es otro ejemplo con casos de éxitos tras regular los vapeadores, pues las ventas totales de cigarros convencionales cayeron 34 por ciento entre 2015 y 2019, mientras que las hospitalizaciones ocasionadas por la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) desde 2020, según el estudio de Japan Medical Data Center.
En el caso de Suecia, es uno de los países que están a punto de ser libres de humo este 2023, desde que introdujeron estos dispositivos en 2015, el tabaquismo cayó 55 por ciento y es uno de los países de Europa con la tasa de enfermedades vinculadas al cigarro más baja.
Sin embargo, México está rezagado en la reparación de daños por el consumo de tabaco, a pesar de ser una de las naciones con mayores medidas para ser libres de humo, tales como la prohibición de los vapeadores desde mayo de 2022, así como las nuevas modificación a la Ley Antitabaco cómo prohibir su consumo en lugares públicos o zonas para fumadores e incrementar 67.6 por ciento los impuestos al tabaco en 2022.
Estos decretos no han logrado erradicar ni disminuir el problema de tabaquismo en el país y de acuerdo con el primer Índice Global de Políticas Antitabaco Efectivas desarrollado por la Red Somos Innovación 2022, ubicó a México en el puesto 45 como uno de los países con el peor desempeño en materia de regulación para reducir el tabaquismo.
Efectos adversos de las prohibiciones
Con las prohibiciones, aumentó mercado negro de estas alternativas, el crimen organizado entró al negocio, los menores de edad se acercan de manera acelerada a estos productos y en los primeros cinco meses de 2022, se registró un alza de 10 por ciento en el volumen de cajetillas vendidas, incluyendo el mercado interno y el de exportación, el mayor avance anual para un periodo similar desde el 2017, según datos del Inegi.
La Red Somos Innovación evidenció el mal desempeño del Gobierno Mexicano por no incorporar un enfoque de reducción de daños en sus políticas sanitarias y por prohibir la importación de vapeadores y calentadores de tabaco.
Por ello, durante el primer Congreso Multiperfil “Reducción de daños por tabaquismo y la importancia de la nicotina como estrategia para la cesación tabáquica”, expertos como el cirujano José Manuel Mier Odriozola o el cofundador de Pro-Vapeo México, Tomás O’Gorman, aseguran que es necesaria una regulación en el país para evitar el consumo en menores de edad, que los productos cumplan con un control sanitario y dar a los consumidores alternativas menos riesgosas para su salud.






