Un estudio publicado en la revista Nature Geoscience sugiere que el núcleo interno de la Tierra, una bola de hierro sobrecalentada ligeramente más pequeña que la Luna, ha reducido su velocidad de rotación alrededor de 2009 para sincronizarse con la superficie durante un tiempo, y ahora se estaría quedando atrás.
Los hallazgos surgen después de años de investigación y desacuerdos científicos sobre el núcleo y su influencia en aspectos fundamentales del planeta como la duración de un día y fluctuaciones del campo magnético.
Los científicos creen que la energía liberada por el núcleo interno hace que el líquido del núcleo externo se mueva, generando corrientes eléctricas que a su vez generan un campo magnético que rodea al planeta.
Aunque el estudio es polémico, los expertos aseguran que la desaceleración del núcleo no es el comienzo del fin de los tiempos y puede representar un ciclo de 70 años de aceleración y desaceleración del giro del núcleo.






