El primer ministro de Japón, Fumio Kishida, declaró que culpaba a una seguridad inadecuada de la policía por la muerte del expremier Shinzo Abe, asesinado durante un discurso de campaña.
Abe, uno de los políticos más influyentes de Japón, fue asesinado el viernes pasado en el oeste del país, lo que conmocionó a un país conocido por su baja criminalidad. Las imágenes y videos del suceso muestran que el agresor pudo acercarse al exprimer ministro.
Agentes de la Comisión Nacional de Seguridad Pública y la Agencia Nacional de Policía investigan qué salió mal y propusieron medidas de cara al futuro, sentenció Kishida.
“Les insto a corregir lo que deba corregirse, además de analizar ejemplos en otros países”.
Kishida también anunció planes para celebrar un funeral de estado para Abe este año, que destaque sus contribuciones al país y en el refuerzo de la alianza de seguridad entre Japón y Estados Unidos.
Con información de AP






