Ningún migrante permanecía el viernes en el campamento en la frontera de Texas donde casi 15.000 personas, en su mayoría haitianas, se habían congregado días antes en busca de asilo, dijeron autoridades locales y federales.
Es una “noticia fenomenal”, declaró el alcalde de Del Rio, Bruno Lozano, en conferencia de prensa.
Estados Unidos y México parecían ansiosos de poner fin a la situación humanitaria cada vez más politizada que provocó la renuncia de Daniel Foote, enviado especial de Washington a Haití, y una indignación generalizada después de que se divulgaron imágenes de agentes fronterizos maniobrando sus caballos para bloquear y trasladar a los migrantes por la fuerza.
Biden dijo el viernes que la forma en que los agentes usaron sus caballos fue “horrible” y que “hay gente que pagará” por ello.
“Es una vergüenza, pero va más allá de una vergüenza: es peligroso, está mal, envía el mensaje equivocado a todo el mundo y envía el mensaje equivocado en casa. Simplemente no es lo que somos”.
Con información de AP






