Unos pernos mal soldados, mal ubicados o completamente ausentes fueron los culpables del colapso de un tramo elevado del metro de la Ciudad de México el 3 de mayo, en el que murieron 26 personas.
Así concluyó el estudio que se presentó por parte de un grupo de expertos y que fue difundido este martes. Los pernos, se detalló, debían unir unas vigas de acero a una capa de hormigón que sostenía la plataforma de las vías.
Sin embargo, la instalación descuidada de los pernos creó una situación en la que la estructura elevada “estaba operando como dos vigas paralelas independientes: una viga de concreto y una viga de acero, que experimentaron condiciones de carga para las que no estaban diseñadas”, según el informe.
Eso distorsionó toda la estructura, lo que provocó “grietas de fatiga” que redujeron la capacidad de la estructura para soportar peso.
La línea 12 del Metro de la Ciudad de México se construyó a un costo de 1.300 millones de dólares entre 2010 y 2012, cuando el actual secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, era el jefe de gobierno .
El gobierno de Ciudad de México contrató a la empresa de certificación noruega DNV para que determinara las causas del incidente. El informe final llegó a conclusiones similares a las del reporte preliminar de la misma empresa publicado en junio.
El proyecto estuvo plagado de sobrecostos y supuestas fallas de diseño, así como de corrupción y conflictos de interés.
Con información de AP






