
Durante el acto conmemorativo por el 75º aniversario de la rendición del Japón en la Segunda Guerra Mundial, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, se comprometió a no repetir la tragedia de la guerra.
Nunca repetir la tragedia de la guerra. Seguiremos comprometidos con esta promesa firme.
El emperador de Japón, Naruhito, expresó su profundo remordimiento por el pasado bélico que aún persiste en Asia oriental.
Espero sinceramente que los estragos de la guerra no se repitan nunca más.
Shinzo Abe envió una ofrenda al santuario Yasukuni de Tokio para honrar a los muertos en el conflicto. El mandatario japonés evitó una visita personal que hubiese enojado a China y Corea del Sur.
El Presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, dijo en un discurso que Seúl siempre estaba dispuesto a discutir las disputas históricas con Tokio.
Al menos cuatro ministros del gabinete japonés presentaron sus respetos personalmente en Yasukuni. El lugar honra a 14 líderes japoneses condenados como criminales de guerra por un tribunal aliado y a los muertos de guerra de Japón.
El santuario es visto por Pekín y Seúl como un símbolo de la pasada agresión militar de Japón.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur expresó su decepción y preocupación por la visita de los ministros japoneses a Yasukuni. El portavoz del Ministerio dijo que los dirigentes de Japón deberían mostrar su profundo remordimiento con acciones.





