Los precios internacionales del petróleo registraron un importante descenso en las primeras operaciones del domingo, alejándose de los máximos alcanzados la semana pasada. La baja en la cotización se produjo después de que Estados Unidos e Irán se abstuvieran de lanzar ataques militares directos en la región del golfo Pérsico por segundo día consecutivo, aliviando temporalmente las presiones del mercado energético mundial.
El precio del barril de crudo Brent para entrega en septiembre cayó un 4.9%, situándose en 92.02 dólares poco después del reinicio de las transacciones. Este retroceso se suma a la contracción del 3.9% registrada el viernes anterior, cuando los mercados comenzaron a reaccionar a la pausa en las hostilidades.
Evolución de los mercados energéticos y precios del barril
Durante la semana pasada, el crudo referente internacional (Brent) alcanzó brevemente los 102 dólares por barril, lo que representó un incremento de 30 dólares respecto a los niveles de cotización del contrato con mayor volumen registrados a inicios de mes. Dicha cifra marcó el punto más elevado para la materia prima desde mayo.
Por otra parte, la cotización de los contratos de entrega futura continuó a la baja en la jornada dominical:
- Crudo Brent (entrega en octubre): Registró una caída del 4.6%, cotizándose en 87.48 dólares por barril en la sección con mayor volumen de negociación actual.
- Petróleo estadounidense de referencia (entrega en septiembre): Disminuyó un 5.6%, ubicándose en 84.34 dólares el barril, tras haber descendido un 3.1% la jornada del viernes.
La tensión en el estrecho de Ormuz y el impacto en la economía global
El incremento sostenido en las tarifas del crudo durante este mes derivó del recrudecimiento de los combates en Oriente Medio. La preocupación central de los mercados financieros radica en la capacidad de los buques tanque para navegar con seguridad por el estrecho de Ormuz, un canal estratégico frente a las costas iraníes por donde transita normalmente una quinta parte del consumo petrolero mundial.
El flujo marítimo comercial en esa zona ha permanecido mayoritariamente paralizado desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán a finales de febrero. Además, las rutas alternativas utilizadas por los países productores también han sufrido ataques, como los incidentes registrados la semana pasada contra petroleros saudíes en el mar Rojo.
“Cuando hay menos crudo disponible para que los clientes lo compren, el precio sube y los precios del combustible también”, advierten los análisis de mercado sobre el efecto dominó en los costos logísticos.
Efectos de la inflación del combustible en el consumidor
La escasez en la oferta ha repercutido directamente en los costos al consumidor final. De acuerdo con el club automovilístico AAA, el precio promedio del galón de gasolina regular en Estados Unidos se ubicó el domingo en 4.11 dólares. Esta cifra supera los 3.90 dólares reportados hace un mes y contrasta con los 3.15 dólares registrados hace un año.
A nivel macroeconómico, si los precios del petróleo se mantienen elevados de manera prolongada, podrían registrarse incrementos en los fletes marítimos, terrestres y aéreos a escala global. Esta situación aumentaría el costo final de diversos productos, incluidos los alimentos básicos. Aunque la economía estadounidense mantiene su ritmo de crecimiento, el conflicto en desarrollo con Irán ya ha impactado negativamente en la confianza de los consumidores.






