La administración del presidente Donald Trump ha fijado una postura contundente frente a Teherán al exigir que Irán emita una declaración pública y formal en la que garantice que todos los canales del Estrecho de Ormuz permanecerán abiertos a la navegación internacional, asegurando además que no perpetrará nuevos ataques contra embarcaciones civiles que transiten por dicha vía marítima.
La condición fue dada a conocer este viernes por altos funcionarios de la Casa Blanca, quienes informaron a los periodistas bajo estricta condición de anonimato. A pesar del drástico repunte de las hostilidades bilaterales, los portavoces señalaron que Washington espera que las conversaciones diplomáticas continúen, aunque advirtieron que si Teherán se niega a emitir dicha garantía pública, enfrentará severas consecuencias.
Trump da por terminada la tregua pero mantiene vías de comunicación
Este emplazamiento ocurre poco después de que el presidente Donald Trump afirmara que, desde la perspectiva de su gobierno, el alto al fuego provisional entre ambos países ha terminado. Pese a dar por concluido el pacto de no agresión, el mandatario estadounidense matizó que su país continuará con los canales de conversación abiertos, al tiempo que su administración avanzaba formalmente con la imposición de un nuevo paquete de sanciones económicas contra el régimen iraní.
Los factores clave que detonaron esta nueva fase de la crisis incluyen:
- Escalada militar: Varias noches consecutivas de ataques aéreos estadounidenses seguidos por represalias militares iraníes.
- Impacto económico: Los choques armados impulsaron de inmediato al alza los precios internacionales del petróleo y sembraron serias dudas sobre la viabilidad de las negociaciones para un acuerdo de paz más amplio.
Peligra el acuerdo de paz por sanciones petroleras
El escenario de negociación enfrenta actualmente su momento más crítico. De acuerdo con el análisis de los funcionarios estadounidenses, la presente escalada de tensiones —sumada a la reciente decisión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de revocar la exención especial que le permitía a Irán comercializar su petróleo a nivel mundial— representa el mayor desafío registrado hasta ahora para la supervivencia del acuerdo de paz provisional firmado entre Washington y Teherán.
Con la revocación de los permisos comerciales y la exigencia de un pronunciamiento público, la Casa Blanca busca disipar de manera definitiva las preocupaciones de seguridad nacional en una de las vías marítimas de mayor importancia vital para el comercio global.
Con información de EFE






