Más de 80 personas fueron detenidas en diversas ciudades de Estados Unidos tras la tercera jornada de movilizaciones del movimiento “No Kings” (No reyes), una protesta masiva contra las políticas del presidente Donald Trump. Los arrestos se concentraron principalmente en Los Ángeles, Denver, Portland y Dallas, en un contexto de tensión por la intervención de fuerzas federales.
La ciudad de Los Ángeles registró el mayor número de aprehensiones, con más de 70 manifestantes bajo custodia. Aunque la marcha fue mayoritariamente pacífica, se reportaron enfrentamientos frente al Centro Metropolitano de Detención, donde algunos asistentes lanzaron objetos a la policía. En respuesta, las autoridades utilizaron gas lacrimógeno y bolas de pimienta para dispersar a la multitud. Bill Essayli, asistente de la fiscal general, confirmó que se utilizaron grabaciones de video para identificar y arrestar a quienes agredieron al personal federal.
A nivel nacional, los organizadores estiman que la convocatoria alcanzó a 8 millones de personas a través de 3,300 protestas en los 50 estados. Las principales demandas de los manifestantes incluyen:
- Rechazo a la guerra en Irán: Denunciaron la intervención militar iniciada hace un mes, vinculándola con el alza en combustibles e inflación.
- Críticas a ICE: Exigieron el cese de los presuntos abusos cometidos por el Servicio de Inmigración y Aduanas.
- Justicia por Renee Good y Alex Pretti: La movilización central en Minneapolis recordó a los ciudadanos estadounidenses muertos a manos de agentes federales en enero pasado.
La coalición, integrada por más de 400 grupos como Amnistía Internacional y la ACLU, afirmó que esta edición superó los récords de asistencia de junio y octubre de 2025, consolidándose como uno de los movimientos de protesta más grandes en la historia reciente del país.






