El asesor de seguridad nacional y subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, arremetió de forma severa contra la Corte Suprema de Estados Unidos. El pronunciamiento ocurre inmediatamente después de que el máximo tribunal frenara los planes de la administración de Donald Trump para revocar el derecho a la ciudadanía por nacimiento en la Unión Americana.
Miller, conocido por ser uno de los principales artífices de la política de deportación masiva del presidente Trump, criticó duramente el fallo judicial de los magistrados, calificándolo de manera pública como “uno de los más destructivos” en la historia reciente del país. En sus declaraciones, el funcionario afirmó de manera tajante que la interpretación de la Constitución realizada por los integrantes del pleno es completamente errónea.
Calificativos discriminatorios contra sectores migrantes en EE. UU.
Durante su intervención, el asesor de la Casa Blanca endureció el discurso oficial hacia los sectores de migrantes que habitan e ingresan a la Unión Americana. Miller emitió comentarios despectivos respecto al nivel de desarrollo de las naciones de origen de los trabajadores indocumentados y temporales que buscan la protección legal para sus hijos nacidos en suelo estadounidense.
“Tenemos gente de todo el mundo, de países del tercer mundo, países que por sí solos jamás habrían inventado la rueda, ni mucho menos la tecnología moderna, ni la medicina, ni mucho menos los viajes aéreos”, asestó Miller.
Asimismo, el subjefe de gabinete argumentó que la ciudadanía estadounidense bajo ninguna circunstancia puede ser vista como un derecho universal para todo el mundo. Para ilustrar su postura, comparó la entrega automática de actas de nacimiento con el hecho de ingresar a un avión comercial y pretender ser el piloto de la aeronave sin contar con la formación debida.
Respaldan herencia constitucional frente al fallo de John Roberts
Bajo una postura radical, Stephen Miller defendió que el mero hecho de mantener una presencia física en suelo estadounidense no convierte a un individuo en ciudadano ni lo califica automáticamente para continuar o ejecutar la herencia cultural e histórica de este país. Los señalamientos de la administración Trump exponen la fractura interna entre el poder ejecutivo y el judicial tras el inicio de este segundo mandato presidencial.
A pesar de las presiones políticas de la Casa Blanca, el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, fue el encargado de redactar la opinión mayoritaria de la votación, la cual concluyó con un margen de 6-3. La resolución judicial rechazó en su totalidad el argumento recurrente de Donald Trump de que la Constitución no garantiza la ciudadanía por derecho de nacimiento, blindando la vigencia de la 14ta Enmienda.






