La selección de Argentina consolidó su hegemonía en el Grupo J al vencer 2-0 a su similar de Austria, en un compromiso correspondiente a la segunda jornada de la Fase de Grupos. El encuentro, celebrado este lunes 22 de junio de 2026, no solo significó asegurar el paso perfecto de la Albiceleste en el Campeonato Mundial de Fútbol, sino que también fue el escenario de una gesta sin precedentes para el balompié internacional por cuenta de Lionel Messi.
El combinado sudamericano impuso condiciones desde el arranque del cotejo en Dallas, tejiendo circuitos ofensivos que rápidamente pusieron en aprietos a la zaga europea.
De la falla desde los once pasos a la redención histórica
El partido inició con altas dosis de dramatismo para la escuadra dirigida por el cuerpo técnico argentino:
- Al minuto 7: Tras una oportuna revisión en las pantallas del VAR, el árbitro central decretó una pena máxima a favor de Argentina. El capitán Lionel Messi asumió la responsabilidad del cobro; sin embargo, su disparo se fue desviado por un costado de la portería de Alexander Schlager, ahogando el grito de gol de la hinchada.
- Al minuto 38: La redención del astro de Rosario llegó tras una excelsa combinación colectiva. El defensor Facundo Medina se proyectó por la banda izquierda y mandó un servicio raso al corazón del área; Thiago Almada fintó de forma inteligente dejando pasar el esférico, lo que permitió la llegada desde atrás de Lionel Messi, quien conectó de primera intención para batir las redes austriacas.
Con este tanto, Messi alcanzó las 17 anotaciones en Copas del Mundo, rompiendo de forma definitiva el empate que sostenía con el atacante alemán Miroslav Klose para consagrarse en solitario como el máximo goleador histórico de la competición de la FIFA.
Doblete en el suspiro final y liderato del Grupo J
Para la parte complementaria, el conjunto de Austria adelantó líneas e intentó presionar el mediocampo charrúasudamericano, pero careció de la claridad necesaria para vulnerar el arco custodiado por la defensiva argentina.
Cuando el partido agonizaba, al minuto 90+4, la defensa austriaca titubeó en zona de despeje. Tras una serie de rebotes fortuitos frente a cuatro zagueros, Lionel Messi retuvo el esférico y firmó su doblete de la tarde, decretando el 2-0 definitivo y elevando su récord histórico personal a 18 goles mundialistas.
Con este resultado, Argentina hilvana su segunda victoria consecutiva para sumar 6 unidades, afianzándose firmemente en la cima del Grupo J y dejando prácticamente sellado su pasaporte con rumbo a la ronda de los dieciseisavos de final del certamen.





