
Cuba aprueba programa de reformas. El parlamento de Cuba aprobó este jueves un amplio programa de reformas a favor del libre mercado. La votación ocurrió por unanimidad durante una reunión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Este giro inédito ocurre mientras la isla comunista enfrenta una profunda crisis económica y una fuerte presión financiera por parte de Washington. Los cambios modifican la estructura centralizada de los últimos 70 años en la historia del país.
El primer ministro presentó las 176 propuestas económicas
Más de 400 diputados estaban llamados a pronunciarse sobre 176 propuestas que abarcan numerosos sectores estratégicos de la economía nacional. El primer ministro, Manuel Marrero, presentó el documento ante el pleno poco antes de la votación.
Las reformas ya contaban con el visto bueno de la máxima dirección del Partido Comunista. El expresidente Raúl Castro, de 95 años de edad y aún influyente en la vida política del país, también respaldó el proyecto.
Los legisladores votaron a mano alzada las nuevas directrices legales. Los cambios estructurales incluyen la organización de las empresas privadas y estatales, el sistema bancario nacional y el sector turístico.
La nueva legislación también abarca la agricultura, la inversión extranjera, los impuestos, los salarios y el mercado cambiario oficial. El gobierno busca dinamizar la captación de divisas y frenar la inflación.
“Se trata del programa de reforma económica más profundo que se haya anunciado en los últimos 70 años”, declaró a la AFP el economista cubano Daniel Torralbas, radicado en Londres. El especialista comparó el impacto con los eventos posteriores a la victoria de la Revolución de 1959.
Cuba aprueba programa de reformas: Un giro al dogma de la economía socialista y centralizada
En los años posteriores a la revolución encabezada por Fidel Castro en 1959, el gobierno centralizado nacionalizó las grandes empresas privadas. La medida afectó a los capitales cubanos y extranjeros, alcanzando también a los pequeños comercios familiares.
Desde esa época, las autoridades introdujeron ajustes recurrentes al dogma de la economía socialista. Sin embargo, ninguna administración cuestionó los fundamentos de un sistema ampliamente planificado y centralizado por el Estado.
La crisis económica y el descontento social obligaron a flexibilizar las reglas comerciales en el año 2021. El gobierno autorizó por primera vez en medio siglo la creación de pequeñas y medianas empresas con hasta 100 empleados.
Actualmente, el país registra más de 10 mil empresas privadas operando en su territorio. Estas unidades económicas emplean formalmente a un tercio de la población activa de la isla, consolidándose como un pilar para el empleo.




