La principal autoridad monetaria del mundo congela sus movimientos para evaluar el rumbo de los precios globales. El Comité Federal de Mercado Abierto de la Reserva Federal de Estados Unidos dejó sin cambios la tasa de interés de referencia. El indicador macroeconómico permanecerá en el rango de entre 3.50% y 3.75% tras la votación del organismo central.
Esta resolución constituye la primera postura oficial bajo el liderazgo del nuevo presidente de la institución, Kevin Warsh. Sin embargo, los funcionarios financieros elevaron la expectativa inflacionaria para el cierre del año corriente, fijando la proyección en 3.6 por ciento.
Un Comité dividido mantiene la tasa para cumplir el doble mandato
Las autoridades bancarias explicaron en su informe técnico que la estabilidad actual protegerá los motores productivos norteamericanos. Los gobernadores consideran que mantener el interés contribuye directamente al cumplimiento del doble mandato legal de la Reserva Federal de Estados Unidos. Esta obligación constitucional exige promover el máximo empleo y garantizar la estabilidad de precios en los mercados de consumo.
La actualización de las previsiones económicas muestra que la inflación subyacente todavía marcha lejos del objetivo puntual de 2 por ciento. Asimismo, los documentos oficiales revelan una fuerte división interna sobre el rumbo monetario que tomará el banco central en los próximos meses.
El diagrama de puntos, conocido formalmente en Wall Street como dot plot, expone las siguientes proyecciones de voto para este año:
- Ocho miembros del Comité: Anticipan un incremento adicional en el costo del dinero antes de diciembre.
- Ocho miembros del Comité: Estiman que el indicador permanecerá sin variaciones en el nivel actual.
- Un miembro del Comité: Espera un recorte moderado de 25 puntos base en la tasa de referencia.
Durante la rueda de prensa posterior a la sesión, Warsh aclaró que este gráfico de puntos no incorpora sus opiniones personales.
Kevin Warsh admite rezagos pero descarta riesgos de recesión
Las nuevas estimaciones del banco central proyectan una desaceleración gradual de los precios a un ritmo más lento del previsto en marzo. La inflación podría concluir el periodo anual con una variación de 3.6%, cifra superior al 2.7% estimado en el primer trimestre. Para el próximo año, los analistas del organismo prevén que el indicador baje a 2.3 por ciento.
“Existe unanimidad en el compromiso del Comité para garantizar la estabilidad de precios”, afirmó Kevin Warsh.
El funcionario de la Reserva Federal de Estados Unidos reconoció que la inflación supera la meta de 2% desde hace más de cinco años. El banquero describió la situación como una carga real para las familias americanas, aunque matizó diciendo que el pasado reciente no condiciona el futuro económico.
Actividad económica avanza con solidez pese al conflicto en Medio Oriente
Los pronósticos de crecimiento para el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense sufrieron una ligera corrección a la baja. Los miembros del Comité anticipan una expansión económica de 2.2% para este año, ajustando el 2.4% estimado en marzo pasado. Los economistas mantuvieron intacta la expectativa para el próximo año en 2.3% y elevaron la proyección de 2028 a 2.2 por ciento.
Warsh argumentó que la actividad financiera avanza a un ritmo sólido a pesar de la incertidumbre global que provoca el conflicto en Medio Oriente. El directivo subrayó que la inversión de capital, el crecimiento de la productividad y la creación de empleos conservan una fuerza notable. Las autoridades prevén que la tasa de desempleo promedie 4.3% este año y el próximo.
Crearán cinco comités de expertos independientes para modernizar el banco
El presidente del banco central anunció una reestructuración metodológica profunda para optimizar la recolección de datos financieros. Warsh nombrará un grupo de trabajo integrado por mentes brillantes del sector privado y académico para auditar cinco áreas de la política monetaria.
Los grupos de especialistas independientes transformarán los canales de comunicación institucional y analizarán los riesgos del actual régimen de reservas financieras. Asimismo, un equipo técnico evaluará nuevas fuentes de información e integrará herramientas de Inteligencia Artificial para medir el empleo. El último comité diseñará estrategias de vanguardia para asegurar la estabilidad de precios frente a las transformaciones tecnológicas de los mercados.






