El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relanzó sus críticas hacia la estrategia de seguridad pública de México, asegurando que el Gobierno Federal ha cedido la gobernabilidad de diversas regiones ante las organizaciones de los cárteles del narcotráfico. Las declaraciones del mandatario estadounidense se registraron este miércoles 17 de junio de 2026 en el marco de la cumbre del G7, celebrada en la localidad de Évian-les-Bains, Francia.
Durante su intervención ante medios internacionales, el líder republicano justificó una reconfiguración táctica en los despliegues de la estrategia antidrogas de su país, argumentando que las operaciones navales estadounidenses implementadas en las aguas del Caribe y del Océano Pacífico han logrado neutralizar de manera significativa los traslados de estupefacientes a bordo de narcolanchas rápidas. Con base en dicho balance, Trump anticipó que Washington redireccionará sus capacidades de intercepción hacia las rutas terrestres y fronterizas de la República Mexicana.
Alusiones directas al Ejecutivo Federal y retórica reiterada
En su alocución, el titular de la Casa Blanca aseveró de forma textual que “México ha perdido el control de su país” e insistió en la premisa de que los grupos delictivos transnacionales administran las dinámicas territoriales en la frontera sur de los Estados Unidos. Al ser cuestionado sobre las autoridades mexicanas, el mandatario hizo referencia directa a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo:
- Describió a la mandataria federal mexicana como una “mujer muy buena”.
- Sostuvo, desde su perspectiva, que la jefa del Ejecutivo se encuentra en una situación de parálisis o temor frente a la estructura operativa de los cárteles del narcotráfico.
Esta postura política se inscribe dentro de la línea discursiva que Donald Trump ha sostenido de forma sistemática a lo largo de su segundo mandato presidencial. Mediante este enfoque, la administración norteamericana vincula directamente los índices de salud pública y violencia doméstica en los Estados Unidos con la capacidad institucional del país vecino, reiterando advertencias previas respecto a la posibilidad de que agencias federales estadounidenses ejecuten acciones unilaterales en territorio nacional si consideran insuficientes los resultados de los operativos locales.





