El arranque del Mundial de Futbol 2026 no solo representa una competencia deportiva, sino una plataforma estratégica que demuestra la competitividad de México en la industria manufacturera, el transporte, la logística y la producción de energías verdes. Así lo coincidieron diversos presidentes de cámaras, asociaciones y organismos empresariales del país, quienes prevén que el torneo genere una derrama económica de entre 18 mil millones y 25 mil millones de pesos, lo que podría traducirse en un impulso de hasta el 0.5% en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Felipe Villarreal, presidente de la Asociación de Maquiladoras y Manufactureras de Exportación (Index) Nuevo León, destacó que la justa deportiva es una oportunidad extraordinaria para exhibir el potencial y el talento humano del país. De acuerdo con el líder industrial, más allá de la infraestructura construida y los proyectos que aceleran la economía, el valor más importante que no registran las estadísticas es “la confianza generada” ante el mundo al demostrar la capacidad de organizar un evento de esta magnitud.
Logística, transporte y proyección internacional
El sector del transporte de carga juega un rol medular en el abastecimiento de la justa mundialista. Augusto Ramos Melo, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) —organismo que moviliza el 80% de las mercancías en el territorio nacional—, resaltó que la cadena logística y los repartidores de la “última milla” han permitido que cada estadio, hotel y restaurante tenga los productos necesarios en la mesa. “Este mundial es muy atractivo no solamente para el autotransporte de carga, sino para hacer nuevamente un referente fuerte para todo el mundo”, detalló.
Por su parte, Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico, señaló que la Copa del Mundo permite mostrar una “cara amable” y la calidez de los servicios mexicanos. Explicó que, a diferencia del turismo tradicional enfocado en playas como Cancún, Los Cabos o Puerto Escondido, el Mundial abre la puerta para que los visitantes extranjeros conozcan y reactiven la economía de metrópolis icónicas como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Trabajo en equipo y competitividad industrial
Desde la perspectiva de los tratados comerciales y las cadenas de producción, los líderes sectoriales comparan el desempeño de la selección en la cancha con el trabajo de las empresas en el mercado global:
- Manufactura de precisión: Jorge Ayala, presidente de la Asociación Mexicana de Manufactura de Moldes y Troqueles, afirmó que la Copa califica la competitividad de las naciones, un estándar que también cumple su sector. Asimismo, enfatizó que el evento invita a reflexionar sobre cómo el trabajo en equipo en las cadenas de suministro aporta al crecimiento, demostrando que “no hay participante pequeño”.
- Generación de empleo: Francisco Martínez, presidente de la Cámara Suizo Mexicana de Comercio e Industria, aseguró que la FIFA y las empresas aliadas están contratando una gran cantidad de personal local para atender aeropuertos, estadios y hoteles, beneficiando directamente al consumo en supermercados y comercios.
- Oportunidad para PyMEs: Carlos Marmolejo, CEO de Finsus (y aficionado a la selección italiana), apuntó que el torneo es la coyuntura ideal para que las pequeñas y medianas empresas innoven y Eleven sus ventas capturando un mercado completamente nuevo.
El Mundial como impulsor de las energías verdes
La agenda sustentable también forma parte de los beneficios atribuidos al torneo internacional. Israel Hurtado, presidente de la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transformación Energética, consideró que la justa deportiva puede ayudar a concientizar a la población y a las industrias respecto al uso de energías limpias.
Hurtado destacó que actualmente ya se están instalando sistemas de paneles solares en algunos estadios de la competencia. Ante este avance en las instalaciones deportivas, el especialista sugirió que este modelo de granjas solares podría replicarse en los techos de las diversas canchas de futbol en el país, concluyendo que “necesitamos más energía limpia en los estadios”.
Con información de Forbes México






