Los lanzamientos desde el punto de penalti alargaron la hegemonía europea del París Saint-Germain (PSG), escuadra que se proclamó vencedora de la Champions League por segunda ocasión consecutiva. La gran final, disputada en Budapest, encumbra de forma definitiva la filosofía y el trabajo del director técnico español Luis Enrique, quien consiguió su tercer éxito como entrenador en este torneo de élite (el segundo con el conjunto francés, sumado al que obtuvo años atrás con el Barcelona).
La resolución del campeonato se definió desde los once pasos tras los fallos del Arsenal, cuyos ejecutores Eberechi Eze y Gabriel enviaron sus respectivos tiros por fuera de las redes, sentenciando el destino del encuentro.
El Arsenal prolonga su maleficio europeo
La final de Budapest significó la extensión de una maldición continental para el Arsenal. A pesar de que la escuadra inglesa terminó la competición de manera invicta —siendo el único club en lograr dicho récord en esta edición— y de tener el partido encarrilado a su favor, acabó abatido y derrotado. Esta caída revive lo sucedido hace exactamente veinte años, cuando en la única final de Champions que los Gunners habían disputado en su historia, bajo el mando de Arsene Wenger, fueron superados también por el Barcelona.
La historia volvió a repetirse para el Arsenal y para el PSG. El conjunto parisino logró sobreponerse a un balde de agua fría tempranero gracias a un gol anotado por el atacante del Arsenal, Kai Havertz. No obstante, a la hora de juego, el español Christian Mosquera provocó una pena máxima que permitió a Ousmane Dembélé neutralizar el marcador. El actual Balón de Oro, del que no se habían tenido noticias claras en el encuentro hasta ese momento, cobró con éxito desde los once pasos para poner el 1-1 definitivo en el tiempo regular.
Esta final se convirtió en la primera desde el año 2018 en la que ambos finalistas consiguen marcar en el tiempo reglamentario, exponiendo un duelo directo donde el mejor ataque del torneo terminó por imponerse a la mejor defensa.
Luis Enrique entra al selecto club de las tres coronas
Con este nuevo título, que se añade al éxito previamente obtenido en la Ligue 1, el París Saint-Germain se adentra formalmente en el selecto club de las ocho entidades que han conseguido revalidar el campeonato continental en alguna ocasión.
Cabe destacar que, bajo el formato actual de la competición, únicamente el Real Madrid de Zinedine Zidane ha logrado hilvanar tres títulos consecutivos.
Luis Enrique se consolidó como el gran triunfador de la noche y ya forma parte de los elegidos de la historia del fútbol europeo.
Con información de Forbes México






