El presidente del Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Juan Pablo Albán, respondió formalmente a las críticas del Gobierno de México tras el rechazo oficial a su más reciente informe. Albán sostuvo que el análisis del organismo no es parcial ni se circunscribe a administraciones pasadas, sino que evalúa la evolución del fenómeno desde el año 2012 hasta la actualidad.
Esta postura surge luego de que el Gobierno federal descalificara el documento y el Comité solicitara al Secretario General de la ONU llevar la situación de México ante la Asamblea General, bajo el marco del artículo 34 de la Convención Internacional en la materia.
Defensa de la metodología institucional
Ante los cuestionamientos de las autoridades mexicanas, Albán enfatizó el carácter institucional y la continuidad del trabajo del Comité (CED):
- Temporalidad: El análisis incorpora información acumulada durante más de una década de interacción constante con el Estado mexicano.
- Datos actualizados: El informe incluye los registros más recientes sobre personas desaparecidas, desestimando el argumento de que la evaluación se limite a periodos cerrados de gobiernos anteriores.
- Institucionalidad: El funcionario defendió la legitimidad del organismo frente a las descalificaciones emitidas por el Ejecutivo mexicano.
Cifras críticas: Más de 132 mil desaparecidos
El documento del Comité destaca una realidad alarmante que refleja la magnitud del fenómeno en todo el territorio nacional:
- Cifra acumulada: Hasta febrero de 2026, se contabilizan más de 132,000 personas desaparecidas en México.
- Tendencia: El organismo advirtió que esta cifra continúa en aumento, lo que motivó la solicitud de intervención ante la Asamblea General de la ONU.
Conflicto diplomático en puerta
La tensión entre el Gobierno de México y el Comité de la ONU marca un punto de inflexión en la relación con los organismos internacionales de derechos humanos. Mientras el Estado mexicano rechaza las conclusiones del reporte, el CED insiste en que su diagnóstico se basa en datos duros y una observación técnica que abarca los últimos 14 años, subrayando la urgencia de atender una crisis que, según sus registros, no ha dejado de expandirse.






